He encontrado una imagen bastante curiosa por la red, y la he querido compartir con vosotros. Sin duda alguna, deja mucho que pensar y reflexionar sobre la educación de antes y la del presente.
Antiguamente, cuando los padres veían que sus hijos sacaban malas calificaciones en las asignaturas, o tenían un bajo rendimiento escolar se dirigían a la escuela para hablar con el profesorado y saber que ocurría. Se interesaban por la educación de sus hijos, e intentaban buscar soluciones al respecto con la ayuda de los docentes. En la gran mayoría de los casos, los padres tomaban algún tipo de medida respecto a sus hijos para intentar cambiar la situación, y además de regañarles por los malos resultados académicos, también se les solía poner algún castigo para que así estos escarmentasen.
¿Que ocurre hoy en día?
Lo que ocurre es que la situación nada tiene que ver con la de antes. Los padres ya no insisten tanto sobre sus hijos, y no toman medidas al respecto en cuanto a la educación de estos. Ahora se regañan a los profesores, se les acusa a estos del fracaso escolar de sus hijos. Se piensa que los docentes les tienen manía a los niños, que no les tratan como estos se merecen, y que son demasiados exigentes para las edades de estos.
¿Es esto realmente justo? Por supuesto que no. ¿Es esta la educación que queremos darles a nuestros hijos?
Va siendo hora de "despertar", de cambiar lo que está sucediendo en la actualidad. Educar es el deber de todos, por lo que los padres SON EL PILAR FUNDAMENTAL QUE SIRVE DE EJEMPLO A LOS NIÑOS.
¡Cuida tus actos, porque educar es el deber de todos!

